lunes, 4 de mayo de 2015

Mensaje con motivo de la celebración del mes de mayo en el seminario de Maracaibo






ORA PRO NOBIS


Recientemente celebramos la fiesta de Jesús, Buen Pastor. El buen pastor, dice Jesús, da la vida por sus ovejas[1], y no solo da la vida por ellas, sino que piensa constantemente en ellas para que puedan tener todos los cuidados necesarios. Con esta imagen podemos entender a Jesús, que aún en el suplicio de la cruz, pensaba en sus ovejas, las que el Padre había puesto en sus manos. En la cena pascual prometió quedarse con nosotros en la Eucaristía, después de la Resurrección sopla sobre los Apóstoles y les da el Espíritu Santo y el poder de perdonar los pecados, y en medio de estos dos momentos importantes, ya cercana su muerte, continúa pensando en todos sus discípulos, por esa razón al ver a su Madre junto al discípulo amado[2] brotan los recuerdos de su infancia junto a ella en la casa de Nazaret, amor, ternura, servicio, entrega, oración, escucha, obediencia… no hay duda, ella es la indicada para quedarse con los discípulos hasta su regreso.
Jesús dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre[3], entre líneas quiere decir, recibe a quien me crió y me ha acompañado durante toda mi vida, ella me conoce y me ama, ella me ha cuidado y ha sufrido conmigo. De esa manera asegura la perseverancia del discípulo en la espera del Maestro, quien más tarde subirá al cielo y promete regresar. Esas palabras también están dirigidas a nosotros, ya que por el bautismo somos discípulos de él y desea que recibamos el auxilio maternal de María.
Desde esa experiencia de entrega de su madre a todos los que le siguen, comprendemos que ella ruega por nosotros ante su Hijo por nuestras necesidades y por la perseverancia y la fidelidad en el seguimiento del que nos llamó para estar con él.
La seguridad de la presencia de María en nuestra vida y su oración por nosotros la encontramos en el primer milagro que Jesús realiza en el Evangelio según San Juan en la boda de Caná de Galilea[4]. Ella se acerca a su Hijo para pedir por la necesidad de los esposos en aprietos por la falta de vino, ella pide por nosotros, ella ora por nosotros, nos conoce y sabe nuestras carencias, y como madre diligente se apresura para ayudarnos.

María está presente en todo momento en nuestra vida, sin embargo, durante el mes de mayo, en la mayoría de las parroquias y en los hogares se multiplican los actos de piedad dedicados a la Virgen María, es loable que en el seminario,  casa de formación de pastores y maestros espirituales, prestemos una especial atención a esta devoción puesto que María forma parte de nuestra vida y está presente en el proceso formativo de los sacerdotes.
Celebraremos este mes de mayo con mucha devoción a nuestra Madre del cielo, pero con la conciencia que debe ser una celebración que supere el sentimentalismo religioso, y la búsqueda de elementos mágicos asociados con apariciones o revelaciones personales. Nuestra devoción a María debe impregnar todas las dimensiones de nuestra formación sacerdotal. Por ejemplo:
·                    Desde la dimensión intelectual esta devoción debe animarnos a realizar una seria y profunda investigación desde la mariología, la exégesis y el magisterio, para comprender con profundidad la presencia de María en la historia de la salvación.
·                    Desde la pastoral se debe impulsar una verdadera devoción a la Santísima Virgen María. La exhortación apostólica Marialis Cultus nos dice que la piedad hacia la Santísima Virgen, subordinada a la piedad del divino Salvador y en conexión con ella, tiene un gran valor pastoral y constituye una fuerza renovadora en la vida cristiana[5].
·                    María representa para la vida espiritual una fuente de crecimiento progresivo del futuro pastor, puesto que al mirarla a ella, la ve como ejemplo de discípulo y misionero, la mujer fiel y creyente, la que cumple la voluntad de Dios y espera el cumplimiento de sus promesas, porque para Dios nada hay imposible[6].
·                    En el seminario apreciamos la vida comunitaria porque ella es  apoyo y seguridad para los que caminan juntos en la presencia del Señor. Miremos a María que formó comunidad con los discípulos en la espera de Pentecostés, no estaban reunidos sin hacer nada, ellos  perseveraban en la oración y en la fracción del pan[7].
·                    Para el progreso de nuestra dimensión humana, María representa a toda persona, que llena de la gracia de Dios, comprende que ha sido creada para participar en la vida divina, como proyecto de realización personal y comunitaria, y encuentro con la felicidad. María se siente pequeña y esclava del Señor, pero al mismo tiempo tiene la capacidad de cantar las maravillas que Dios ha realizado en su vida[8].
Querida comunidad no dudemos en acercarnos a María para recibir su amor maternal, para pedirle que nos acompañe en la formación sacerdotal para que seamos pastores buenos como su Hijo. Recordemos que ella ora por nosotros.
Propongo aprovechar las comunidades de vida formada por los cursos para rezar juntos el santo Rosario, meditar los pasajes del Evangelio donde María tenga alguna participación, verla como modelo de pureza, entrega y obediencia, estudiar y profundizar sobre los dogmas marianos y las cartas y exhortaciones sobre la Virgen María. De igual forma propiciar momentos comunitarios para celebraciones marianas.
Que María nos guarde en su inmaculado corazón y ruegue por nosotros ante su Hijo Jesús. Amén

Pbro. José G. Pineda M. 

Maracaibo 4 de mayo de 2015









[1][1] Jn 10, 11
[2] Jn 19, 26
[3] Jn 19, 27
[4] Jn 2
[5] Marialis Cultus 57
[6] Lc 1, 37
[7] Hch 1, 14
[8] Lc 1, 46-55

miércoles, 25 de febrero de 2015

Kluivert, un tiro directo a Venezuela.



Kluivert era un adolescente desconocido hasta esta semana para Venezuela y para el resto del mundo, la situación que vivió este muchacho  se convirtió en una noticia sangrienta, humillante,  escandalosa y sumamente dolorosa para su familia, amigos, compañeros de clases y para todo el país.
                Kluivert es un estudiante de bachillerato que estaba cerca de una protesta, puede ser participando en ella, o de repente ese día le tocó pasar cerca de ella, y como en Venezuela hay protestas por todas partes y a toda hora, es común toparse con una de ellas. Si él estaba en ese lugar por casualidad, representa a los miles de venezolanos inocentes que mueren sin tener culpa de la desgracia que vivimos a diario, a saber:
·         Los niños que aún no saben hablar ni caminar y no tienen pañales, leche ni alimentos.
·         Los enfermos que están en los hospitales o en sus casas esperando obtener un medicamento para aliviar sus dolores.
·         Las madres que todos los días se humillan en las colas como animales para obtener uno o dos productos de primera necesidad.
Si este muchacho estaba en la protesta, representa a los millones de jóvenes que sueñan con un mejor país, y salen a protestar para ver si son escuchados por este gobierno sordo.  Estos jóvenes están dispuestos a dar la vida por un futuro mejor y oportunidades para todos.
El hecho es que si estaba o no protestando, nadie tenía derecho a acabar con su vida, y menos en la forma como lo hicieron, y mucho, mucho menos por un uniformado que se formó para defender la vida. Este acontecimiento desgarrador nos lleva a reflexionar sobre lo que vivimos cada día en Venezuela. El tiro que le dieron a Kluivert, es un tiro para Venezuela, es un tiro para ti y para mí, es un tiro a la democracia, a la constitución.
Ese tiro mal intencionado es para hacernos callar, como lo hicieron callar a él, como si fuera mentira que nuestra vida se ha convertido en una calamidad. Ese tiro es la respuesta de los que tienen el poder de gobernar. Les molesta y les incomoda que salgamos a la calle a gritar que estamos cansados de 16 años de mentiras, persecuciones y muertes…si el gobierno revolucionario tuviera razón, y todo estuviera chévere, como pregonan,  no enviarían a las fuerzas brutales a repeler a los manifestantes de la forma como lo hacen, como si se tratara de un enemigo que debe ser eliminado.
El artículo 68 de nuestra constitución reza que podemos manifestar pacíficamente y sin armas, además que está prohibido reprimir a los manifestantes con armas de fuego y sustancias tóxicas,  sin embargo esta carta magna al gobierno no le dice ni obliga a nada, puesto que hacen lo contrario y la usan a su conveniencia.
No ofrecen soluciones a los problemas porque están demasiado ocupados buscando los culpables de su mala gestión. No podemos pasar toda nuestra vida culpando a los demás de nuestros errores, debemos interiorizar nuestras situaciones y asumir nuestra culpa. No es posible que el gobierno busque fuera de sí la raíz de las grandes dificultades que vivimos actualmente; que si es el imperio, la  oposición, el pueblo que no ahorra energía eléctrica y compra todo lo que hay en el mercado o acaba con la gasolina de las estaciones de servicio…por Dios en que mundo viven.
La muerte de Kluivert no se soluciona con el arresto de un funcionario, la muerte de ese adolescente es la tilde de la verdadera situación en la que estamos sumergidos los venezolanos…la solución es que el gobierno se dé cuenta que ya no puede gobernar porque, la violencia, la falta de producción e inversión, la escasez de los productos básicos para la alimentación, la educación, la salud, el empleo, la corrupción y todo lo demás, se les escapo de las manos por el interés de construir un país paralelo a la realidad. Tienen que reconocer que todo esto lo convirtieron en un monstruo gigante que nos devora a todos, y cuando eso pasa, lo que queda es reprimir con violencia, balas y gases tóxicos.
Kluivert, lamento que no puedas terminar la escuela para ser un profesional que ayudaría a construir un mejor país… estoy seguro que era tu sueño…y debo decir que el tiro que te dieron es un tiro para Venezuela.

Oro por tu familia, oro por Venezuela.

Kluivert, sé que tu muerte no será en vano.

Descansa en paz hijo

Pbro. José G. Pineda M.





jueves, 5 de febrero de 2015

TE DEUM

TE DEUM (A TI, OH, DIOS)



A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre, te venera toda la tierra.

Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines te cantan sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria.

A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, la multitud admirable de los profetas, el blanco ejército de los mártires.
A ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra, te proclama:

Padre de inmensa majestad, Hijo único y verdadero, digno de adoración, Espíritu Santo, paráclito.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.

Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen. 
Tú, rotas las cadenas de la muerte, abriste a los creyentes el reino del cielo.
Tú te sientas a la derecha de Dios en la gloria del Padre.


Creemos que vendrás como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos.